jueves, 1 de octubre de 2020

Mientras tanto.. en Visby...

 

Corría elaño 1361 y los habitantes de Visby (en aquella época Wisby) se preparaban para sus quehaceres diarios. Lo que ellos no sabían, era que el rey Valdemar Atterdag de Dinamarca y sus soldados estaban en camino hacia la isla.
 
Ubicada en la isla de Suecia llamada Gotland, esta gozaba de semi-independencia y tenía su "metrópoli" fortificada, pero aún así, o por ello, sufrió un ataque de varios miles de daneses que daría lugar a una batalla muy representativa de su época.
 

De la batalla de Visby se han obtenido muchos restos historicos que han permitido documentar, entre otras cosas, la impedimenta que portaban las personas que lucharon en esa batalla, con especial mención a los restos de armaduras de láminas que se descubrieron en dicho yacimiento, y que son la base de la creación que presento hoy.

 

 

 

Sin entrar a transcribir los pormenores de las investigaciones, que no viene al caso ya que no es la orientación de la entrada, baste decir que las placas en las que me basaré, de entre todas las descubiertas, serían las que tenían forma de "D" con 8 agujeros para entrelazarlas, y cubriría pecho y espada con una línea subiendo por los hombros pegadas al cuello.

 

Reconstrucción

Basándome es la evidencia histórica y en los millones de armaduras que la gente se ha ido haciendo y colgando en la red, ideé la mia y me puse al lio.

Desde el primer momento sabía que iba a meterme en un marrón importante. Había trabajado con metal tanto cuando me metí con las hombreras churburg como con las protecciones de "tablas", pero esta armadura iba a suponer hacer cerca de 500 piececitas, y lo que es más, sus correspondientes 4000 taladros, 8 por pieza. Eso eran muchos taladros, mucho corte, mucha lija... mucha tela..

De modo que la pregunta era, ¿de verdad quiero hacer la piezas yo mismo?¿no será mejor comprarlas hechas o pedir el corte por laser o por golpe? La verdad que me lo plantee, pero siendo el primer contacto con este tipo de armaduras me apetecia enfangarme a tope, ya veríamos por donde salía la cosa.

 

 

 

 

 Primero había que ver el material, ya que en función del grosor del metal, la armadura pesaría más o menos, se vería más "hecha" o más endeble y, muy importante, cuando más gordo más dificil y costoso de trabajar. Un compañero de trabajo me recomendó utilizar fleje metálico. Al principio me pareció muy finito, pero depués de valorarlo en serío me pareció una idea cojonuda, era finito, pero aún así, al solapar las plaquitas, se quedaría con buena composición, además pesaría poco y lo mejor de todo, al estar templado la sensación de armadura sería perfecta. Finalmente, y muy a mi pesar, tuve que desechar la idea ya que a causa del propio templado, que hacía dificilísimo su trabajo, iba a dejarme la mano en la tijera o a embotar cientos de brocas con la máquina.

El aluminio era una opción maravillosa, ya que no iba a pesar nada y podría hacer las piezas a tijera sin ningún problema. Con el aluminio el problema es el aspecto, que es horrible, una armadura de alumnio es como la versión aliexpress de una armadura real, queda cutre y no quería pasar por ahí.

La opción con la que me quedé, por aspecto, por grosor y por disponibilidad-precio, fue una chapa de acero galbanizado de 1mm de grosor. Color bueno y un tratamiento que retardaría la aparición de óxido (que habiendo experimientado lo rápido que aparece el óxido en el acero sin tratar, era algo que valoré muy mucho en una armadura que no podría ser mantenida en condiciones más que descosiendola entera, cosa que no entraba ni a valorar en serio). 

Por otra parte 1mm de acero era "cortable" con tijera de chapa, no era aluminio pero me permitía hacer cortes con cierta curva, con lo que la forma de D la podría hacer grosso modo a mano.

El siguiente problema a solventar fue el corte básico de las placas. La opción fácil era hacer tiras largas con la tijera, luego cortar rectángulos y a continuación darle forma de D. 

Esto sería la idea, pero no iba a ser lo que sucediese, ya que después de hacer unas pruebas con la tijera me di cuenta que no podría cortar todo lo recto que quisiera, me llevaría muchísimo tiempo y deformaría bastante el metal, vamos que iba a ser muy chapucero. La otra opción era cortarlo con la sierra de calar, pero acero de 1mm.. prfff... 

Finalmente claudiqué y me fue al polígono, pedí que me cortasen la mitad de la chapa de 2x1 en tiras de 25mm de ancho y 1m de largo y fui feliz con lo que recogí :)

No tardaron nada y la verdad que me salió bien barato. Ahora solo tendría que cortar con la tijera esos 25mm y darle forma para tener lo básico.

Pensándolo bien, ya que estaban tan bien colocaditas y alineadas, aprovecharía para hacer los taladros de muchos en muchos.

 

Dibujé la plantilla, preparé la taladradora y armado de granete y paciencia empezamos a currar...

 

Una cosa que me planteaba era que taladrar tantisimos centimetros de acero galbanizado se me comería las brocas bastante rápido. Me informé sobre como afilarlas y me preparé mentalmente para tener que hacerlo varias veces, pero oh, sorpresa, gastarse la pasta en herramientas buenas tiene sus ventajas. 

 

Junto con el chapón de acero, me aprovisioné de un set de brocas de la mejor calidad que encontré por recomendación del vendedor.

Pues bien, después de haber taladrado 4 metros de acero, que se dice pronto joder, ¡4 putos metros de acero! después de eso la dichosa broca apenas tiene muestras de desgaste.. y luego con las de madera toco 1mm de fibra de vidrio y se van a la mierda.. en fin, muy buena compra.

 

 

Esto de aqui, por el contrario, es una desgracia fruto de una mala herramienta. 

Para los taladros, como se adivina en la foto de arriba, utilizaba un taladro de columna del baratillo, una de esas ofertas del lidl que esta muy bien para salir del paso pero que como podemos ver, no te asegura un taladro completamente vertical, sino que la broca fugaba hacia dentro. 

Esto fue una tortura que me persiguió durante todo el proceso de taladrado, que me hizo desechar no pocas placas, pero que al final, más o menos supe hacerme con ello.

  

Para no hacer demasiado larga la entrada, voy a terminar aqui por hoy, en la próxima mostraré el resultado de tanto cambalache de cerrajería y el trabajo de nylon y cuero.

Y recordad, más de una armadura de láminas por cada cuatro vikingos traerá las iras de los recreadores más estrictos 😄😄😄😂😂😂


sábado, 5 de septiembre de 2020

Cuando el carpintero arrasó las tierras regadas por rios y mares.

Un supuesto proverbio Turco habla de que cuando las hachas entraron en el bosque, algunos árbolesse consolaron pensando que al menos en parte eran de los suyos.

Cuando pensamos en los pueblos del norte, se nos vienen a la cabeza cascos con cuernos, trenzas pelirrojas, pieles y guerreros feroces sin miedo a la muerte. Parte de esto puede que sea verdad, pero en cuanto a indumentaria militar desde luego que no iban con cuernos, más bien deberiamos pensar en cota de malla, alguna armadura laminar, escudos redondos, espadas, lanzas y sobre todo, hachas, muchas hachas.

 

 

 

Las espadas vikingas eran armas bastante veneradas, y pasaban de generación en generación ya que su manufactura era costosa, las hachas, sin embargo, eran en general herramientas del día a día que bien podían ser usadas en batalla, ya que no son tan ágiles como una espada, pero tienen la capacidad de dar golpes con una gran cantidad de energía.

Las hachas se han utilizado desde siempre para el trabajo de la madera, tanto para cortar leña como para trabajarla una vez cortada, y para esto segundo exíste toda una plétora de formas y tamaños. 

Una muy conocida es el hacha "barbada", llamada así por su característico pico inferior,  que permite un agarre alto muy preciso al trabajar la madera, mientras que mantiene una gran superficie de corte y reduce el peso total. En combate serían más útiles contra enemigos sin armadura, ya que una mayor superficie de corte y un menor peso hace que su capacidad de penetración sea sea inferior a otras hachas más pesadas y estrechas en la zona de impacto.

La construcción de nuestro hacha barbada blandita sería una mezcla de todas las técnicas que he ido aprendiendo en esto de la construcción de impedimenta militar de gomaespuma.

Para el tetsubo utilicé, como ya vimos, una varilla de fibra de vidrio de 2 metros de largo y 12mm de grosor, de modo que tenía un sobrante de unos 50cm de esta varilla. A ese retal le coloqué un mango de liston redondo y le hice un contrapeso con la misma técnica que en armas anteriores.

El tema de un hacha con contrapeso no tiene sentido tratandose de un arma real, porque precisamente de lo que se trata es de que el golpe vaya con una gran inercia, pero tratandose de softcombat, mi intención no es partir en dos al de en frente, lo que busco es un arma equilibrada con la que si juego combate deportivo pueda ser rapido, y este equilibrio no va a suponer una pega en caso de querer tirar golpes interpretados y más cargados-lentos, que dicho sea de paso, será el fin principal de este arma.

 

 La técnica, varilla metalica de 12mm y clavos de 4mm al rededor, todo bien redondeadito para que no haya aristas incomodas.

No teniendo soldador es un poco rollo redondear con la radial, porque con el calor de la abrasión el pegamento se ablanda, por eso lo de poner una presilla. La otra opción era hacerlo a mano pero me daba pereza :p

 

 

 

 

 

  

En estas fotos os muestro lo que sería la sujección de la hoja del hacha, la zona de golpeo. Quería explorar las posibilidades de una hoja completamente de espuma, sin varilla, y para ello me serví de fleje pegado a la varilla principal con epoxy para asegurar la union de la hoja a la varilla pero permitiendo esa flexibilidad que buscaba. 

 

 

La tira pequeña sería para evitar que en un enganchón la hoja se rajase en su unión inferior con el mango.


Forrado sin más con espuma. La amarilla sería de shore 30, la color vainilla sería de 20-22 y la oscura estaría en un punto intermedio sobre los 25, que para golpeo se notaría un pelín durilla, pero como no iba a tener varilla la hoja se va a doblar completamente al impactar, así que irá perfecta.



Algunos detalles de pintura. Sobre todo destacar la "madera" que quedó increible, y destacar que al cubrir se perdería el 80% de dicha incredibilidad... facepalm...

Me vine muy arriba en esa época, y saqué tres armas a la vez.

Aqui están secando la cobertura. Durante la noche les pondría una cúpula de papel aluminio para conservar en la medida de lo posible la temperatura, ya que estabamos en invierno y el clearflex seca mejor cuanto mayor temperatura haya. 







Una vez todo estaba seco, este fue el resultado obtenido:


















Respecto al cuero, lo primero decir que es cuero blando, es cordero de menos de 1mm, por lo que no se nota si en un lance de juego una zona con cuero impacta en un compañero, y respecto a su utilidad decir que las tiras finas eran meramente decorativas, si bien la gruesa está ahí para darle consistencia a la tira que se encuentra en la unión entre el mango y la hoja, que busca evitar desgarros en caso de que la "barba" se enganche y tire.

Tras probarla, me di cuenta que mis expectativas no se habían cumplido. La hoja era blanda al golpe, bien, pero la pintura y la cobertura sufrían demasiado, y la espuma de shore 25 se arrugaba demasiado, pero sobre todo, tuve un enganchón al volver de un golpe al hombro sobre escudo. El golpe entro fácil, pero al volver la barba se enganchó en el escudo y el tirón rasgó la espuma. No fue mucho, y fue al final del cuero, pero lo suficiente para hacerme ver que había que cambiar el diseño.

Este fue el cambio que hice. Retiré la tira gruesa anterior, y la alargué por toda la hoja, añadiendo a la tira de la union otra que cogería toda la longitud inferior, de modo que estaría toda esta longitud protegida.





Con todo y con esto, me ha quedado claro que no es un diseño todo terreno, y que su uso se va a quedar para peleas interpretadas, ya que es un arma muy bonita que no va a llevar bien los rigores de un combate duro como lo podría soportar el resto de armas


viernes, 7 de agosto de 2020

“Soy el castigo de Dios, si no hubieses cometido grandes pecados, Dios no habría enviado un castigo como yo sobre ti”

The Khan : Battle-craft (mit Bildern) | Pferde, Kriegerin, Ritter
Genghis Khan, titular de la cita que encabeza esta entrada, conquistó medio mundo conocido montado en unos caballos muy pequeños, y armado con un arco y una espada. Hoy no vamos a hablar de su logistica, ni de su estrategia o su adaptabilidad, sino de una parte muy pequeña de su equipamiento, esa espada curvaba y de un solo filo que llevaba al cinto.
 
Esta espada era ideal para su estilo de hacer la guerra, a caballo, ya que es menos probable que la hoja quede enganchada en el cuerpo del oponente y que la pierdas. 
Tenían un tamaño de entre 80 y 100 cm de hoja y era común que tuviesen una empuñadura con una peculiar prominencia o curvatura que ayudaba al jinete a blandirla.
 
 
 
 
 
Este tipo de espadas eran estrechas y tenían la punta afilada para permitir estocadas, no teniendo una curvatura demasiado pronunciada. Con el exito de las conquistas mongolas, esta pudo verse en más lugares que las antiguas zonas de Turquía y Mongolia, ya que fue heredada por el pueblo chino que la conocería como Dao. 
 
 
 
 El dao, junto con el Jian (espada recta), el Qiang (lanza) y el Gun (bastón) componen las cuatro armas principales de la filosofía combativa China, y dentro de la familia de las espadas curvas, encontramos otras tres variantes que varían el ancho y la forma de la hoja (siempre curva) y otra variante que sería el Pu Dao que sería una hoja gruesa en el final de un palo, conformando una suerte de arma enastada lejanamente parecida a la alabarda occidental.

En el caso que nos ocupa hoy, vamos a hacer un Dao de hoja intermedia, comienza fina pero se engrosa en el final, con una guarda ovalada, la empuñadura curva y un pomo sencillo.
La parte más peculiar de su construcción fue la colocación de la varilla para la hoja curva, que sería con el mismo sistema que para la falcata, pero en el sentido contrario.
 
 
El mango lo sacaría de un listón de pino, poniendo buen cuidado de la dirección de la veta. 












Aqui pongo en detalle la forma de "H" que le hago al refuerzo de cordura de la punta de la varilla. Con esta forma se hace más continuo el paso de la rigidez de la varilla a la espuma. Sin ella, al doblarse la espuma en la punta se transmite toda la fuerza al punto entre ambas, y se aumentan las posibilidades de que se abra la espuma.


 
 
 
 
 












 
 
Peso antes y después de darle forma a la espuma de la hoja.

















Esto fue un pequeño problemilla que me encontré, y es que me pasé lijando, de modo que si metía el dedo en la espuma en esa zona, se adivinaba la varilla, así que opté por hacer un refuerzo y ponerlo al ras. Por suerte se arregló y apenas se nota.
























Poco a poco voy consiguiendo que el centro de masas de las armas esté donde yo quiero, a base de ir añadiendo contrapeso, claro. En este caso atravesé una varilla metálica de 12mm y lo rodeé de clavos de 4mm. El problema de esto es que te quitas espacio para que el mango acoja la varilla, pero siendo una hoja no muy larga para usarse a una mano, no creo que haya problema.

 
Un buen lijado para asegurarme que todo queda redondeado. 
 











 















Así quedaba el Dao antes de pasar por silicona y pintura.





































 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Y después de pasar por la cabina de pintura y forrar la empuñadura en piel de cordero, este es el resultado de nuestro sable.
 
Habiendo combatido bastantes veces con el, diré que me gusta casi más que la espada celta-vikinga, se maneja muuy bien, aunque el mango se hará un poco grande para los que les gusten los mangos finitos, que no es mi caso, claro.
Es la que tiene el golpe mas blando de todas mis espadas, me imagino que esto será por la distribución de la espuma y la varilla.